Yunior García Aguilera, quien jamás ha visto un programa de Farvisión en la televisión cubana, ni ha leído una edición de la revista Verde Olivo en la sala de su casa, viajó hasta Argentina y España para que académicos extranjeros (incluyendo uno yankee) le expliquen cuál es el papel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en nuestro país. Yunior niega su condición mercenaria y exige pruebas al «régimen comunista» sobre canalizaciones de dinero a él desde instituciones foráneas.

vínculo con la CIA
Richard Youngs impartió clases a Yunior García en Madrid. En ese momento, su jefe en el Instituto Carnegie era William Burns, actual director de la CIA.

Por enésima vez le decimos a Yunior que su condición mercenaria no responde al financiamiento que comúnmente llega a la Isla para acciones contrarrevolucionarias. En cambio ella consiste en seguir los preceptos impulsados por organismos hostiles a nuestro país.

Los invito a que verifiquen la intención y carácter del proyecto «Tiempo de cambios en Cuba», que llevó al artista a Argentina y España en el 2018 y 2019, respectivamente.

el contenido golpista del proyecto
Misión del proyecto Tiempo de cambios en Cuba, de Ruth Diamint y Laura Tedesco.

La «academia» al servicio de una misión golpista

Dentro del paréntesis pongo el término exacto para limpiar el enredado lenguaje usado por las autoras del proyecto. Vean:

Proyecto “Tiempo de cambios en Cuba” (Proyecto contrarrevolucionario en Cuba)

Misión (Plan)

Tiempo de cambios y el nuevo rol de las fuerzas armadas en Cuba” busca informar a actores disidentes y críticos (adoctrinar a contrarrevolucionarios internos), con las FAR de dos maneras diferentes.

Por una parte, comunicar estrategias (adoctrinar) a actores relevantes de ese campo disconforme (la llamada disidencia) acerca de la necesidad de conocer el rol de las fuerzas armadas, su papel en el gobierno y su posible papel en un proceso de cambio (proceso de revolución o revueltas de color).

Por otra parte, ofrece alternativas para una futura inserción de las FAR en vistas de una apertura política. (Esto no es más que inducir la traición de miembros de las FAR para insertarlos en los procesos contrarrevolucionarios según el guión del Golpe Suave).

vínculos con sectores de derecha
Yunior García en el taller «Diálogos sobre Cuba» en Madrid, 2019.

Ambos propósitos justifican la continuidad del proyecto (plantean la caída de la Revolución como una necesidad, al tiempo que reconocen el papel del proyecto dentro del programa subversivo general); por la importancia de seguir investigando y reuniendo información sobre las fuerzas armadas, que será un actor decisivo de las reformas, y por las claras limitaciones que los actores de la sociedad civil (miembros de grupúsculos) tienen para emprender u organizar actividades en un medio represivo y de alto control.

Un proyecto que busca infiltrar y espiar a las FAR

Los objetivos de este tercer año, por lo tanto, convergen en tres líneas de acción:

1. Dar continuidad al estudio de las FAR (espiar a las FAR), por medio de entrevistas, análisis de la información circulante, contactos por mail, para poder transmitir adecuadamente a los activistas posibles escenarios y supuestos aliados a futuro. (Recolectar información para luego entrenar mercenarios e intentar subvertir a las FAR).

2. Cooperar con actores cubanos para que ellos puedan generar actividades que les permitan vincularse con miembros y ex miembros de las FAR abiertos a los procesos de cambio (o sea, generar contactos de mercenarios con oficiales «abiertos a los cambios», es decir, traidores).

3. Incentivar a actores de la sociedad civil para que difundan conocimientos y actividades sobre las FAR. (Esto implica llevar a cabo campañas de descrédito contra las FAR. También, reclutar e insertar oficiales en las filas de los gusanos durante los desórdenes sociales. Así, provocar la confusión y hacer como en la década del 90, cuando la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) propagaba que los autores materiales de las explosiones eran militares descontentos).

Nada, estamos presenciando lo último del repertorio decadente de un dramaturgo que pretende revivir a Vaclav Havel.

2 comentarios en «La condición mercenaria de Yunior García»
  1. A los gusanos hay que darles «con to». Felicitaciones por la labor que realizas desenmascarando a los gusanos. Patria o Muerte, venceremos

  2. El imperio quiere convertir a Yunior en el Guaido cubano. En cualquier momento va a Miami y hacen una v»Toma de posición» como presidente interino de Cuba. Vale una carcageada.jajajajajaja

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