depredador sexual

El depredador sexual Armando Chaguaceda y sus compinches esconden convenientemente los detalles de lo acontecido en Guanajuato. Luego de nuestras revelaciones en torno a las diecisiete denuncias de acoso, coacción, violencia y abuso —catorce demostradas y evidenciadas mediante una investigación que incluyó un fallo administrativo— contra Armando Chaguaceda, nos hemos puesto en contacto de nuevo con las víctimas en Guanajuato. Sabemos que las jóvenes apenas recibieron justicia entonces, después de un proceso amañado, que le otorgaba a los infractores todo el poder. Las muchachas no están de acuerdo con la sentencia irrisoria de ocho días de suspensión a Chaguaceda.

Hablamos de un profesor poderoso, con lazos con la NED y el gobierno norteamericano, cuyo papel en la región ha sido clave como acosador de Cuba. Por ende, estas mujeres, casi adolescentes en el momento de los abusos, temen por su seguridad y quieren estar a resguardo de la revictimización.

Lo que se oculta tras el silencio

No sabemos desde cuándo Chaguaceda hace estas depredaciones, pero nos queda claro el silencio cómplice de su grupo de aliados contrarrevolucionarios. Estos, a la vez que usan el tema de la violencia de género contra Cuba, desde El Estornudo, esconden sin reparos a este victimario, lo exaltan como supuesto académico, y realizan paneles y otras actividades con él. La concomitancia con el crimen de género es pan cotidiano en la mesa de quienes pretenden erigirse como jueces hacia Cuba, cuando en realidad son lobos disfrazados de ovejas.

Sabemos que quien esconde a un agresor sexual pudiera estar proyectando su propia naturaleza depredadora y oculta. ¿Será que estos “hombres” que atacan a Cuba con el tema del género tienen tejado de vidrio y aún queda mucho por develar? ¿Y qué hay de sus mujeres “feministas” que comen en el mismo plato que un abusador sexual? ¿Podrán mirarle la cara al feminismo luego de hacer causa común con el crimen?

Coincidencias sintomáticas y doble moral mercenaria

Hemos detectado un nicho de doble moral mercenaria y no vamos a parar hasta que salga la última evidencia y caiga quien caiga. Nuestra respuesta, si bien política, se basa además en el respeto genuino a las víctimas mujeres y el reconocimiento de la necesidad de medidas efectivas y sin instrumentalización. Da asco que se use ese tema para justificar el acoso internacional a Cuba, cuando sabemos que el mayor feminicidio y la peor violencia de género son el terrorismo de Estado y el bloqueo que matan, silencian, asfixian y violan derechos fundamentales. ¿Pedirá Aylín a su amo George Soros que use sus cabilderos en el Congreso para levantar las más de doscientas medidas que destruyeron buena parte de la solvencia de nuestra economía?

Hace décadas que estos personajes, antes de extrema izquierda, emigraron mediante becas y cambiaron de casaca ideológica. Nadie debería darle curso a sus sofismas y barrabasadas; pero las redes, como dijera el sabio Umberto Eco, “le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. Conste que la idiotez de esta gente no significa ingenuidad, sino torpeza y baja catadura moral en el manejo de sus toscas campañas. Es sintomático que, en el mes en el cual Cuba realiza su jornada contra la violencia de género y cuando se toman medidas efectivas y se refuerzan mecanismos, se produce la ofensiva de El Estornudo.

Parece que su director Carlos Manuel Álvarez no sabe que tenemos información sobre la violencia emocional que ha ejercido contra sus novias, a las que trataba con desprecio o como a profesionales inferiores que no alcanzaban a estar a la “altura” del genio. No se salva el escritorzuelo de episodios de celos, de infidelidades, de malos manejos en sus relaciones con el sexo opuesto. Baste mencionar cuando maltrató a Mónica Baró, después que ella develó el financiamiento de Soros a El Estornudo. Cabe decir que la “feminista” asumió un rol sumiso e hizo mutis, comportándose como una subordinada de facto.

El acoso en Guanajuato fue probado

No obstante, reiteramos que lo más grave, lejos de los chanchullos de esa gente, reside en el caso de Guanajuato. No porque se trate de denuncias en las redes, acompañadas de rumores o especulaciones; sino porque existe una sentencia firme sobre un hombre que es depredador sexual, hace lo que le da la gana, y compromete la seguridad de otras mujeres. No es poco lo que ha hecho: catorce muchachas fueron violentadas por él desde una postura poderosa como catedrático.

El acoso sexual de Armando Chaguaceda es un caso probado y con sentencia
Consejo de Honor y de Justicia de la UG aplicaron la sanción a Armando Chaguaceda por acoso sexual

México es uno de los países más violentos del área, por lo que resulta el terreno propicio para que un depredador de esta índole minimice sus acciones y las esconda mediante la corrupción. Al Blog de Karlito Marx sí le interesa acabar con la impunidad. En eso andamos.

Poema dedicado a Siro Cuartel

P.D.: Siro, lo tuyo va. No te preocupes, tranquilo Mota, tranquilo. Deja de usar perfiles falsos de dieciséis que manejas para comentar en Karlito Marx. Página Oficial. Hasta ahora has venido aquí con los sobrenombres de: Roberto Guerra, Karlito Marx real, Rising Isla, etcétera. ¿Cómo lo sabemos? Tenemos pruebas de cómo, bajo el seudónimo de Roberto Guerra, le pasas perfiles de mujeres periodistas cubanas a Salomé García Bacallao, con el fin de ejercer el linchamiento, el chantaje y la extorsión. Nuestra herramienta es un arma secreta. No te autoflageles tanto, que sabemos que lo primero que haces al despertar es abrir y revisar mi página. Si tienes miedo, cómprate un perrito, porque esto es hasta el final contigo.

Seguimos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.