doble estándar feminismo contrarrevolucionario

El doble estándar del «feminismo» contrarrevolucionario nos obliga a seguir ofreciendo pruebas. Mis seguidores y camaradas saben que el perfil Karlito Marx, en primer lugar, es honrado por excelencia. Por ello, en el preámbulo de su página deja claro su objetivo en las redes. Nos proponemos desnudar el mercenarismo de la llamada oposición disidente en nuestro país.

Las justificaciones de Mónica Baró

Sin embargo, una de las hijas preferidas del magnate George Soros, Mónica Baró Sánchez, «feminista» cubana radicada en España, acaba de consignar en su muro, en Facebook, que no había denunciado los probados actos de abuso sexual del académico contrarrevolucionario Armando Chaguaceda contra 17 alumnas de la Universidad de Guanajuato, México, porque “en agosto de 2018 apenas tenía acceso a Internet y el poco que tenía lo usaba para investigar historias y compartir cosas que más bien venían de la realidad y no de las redes».

Además, dice: «Ahora, ante las denuncias a Fernando Bécquer, han salido personas, casi siempre desde perfiles falsos, a hablar de las denuncias de acoso sexual contra el investigador cubano Armando Chaguaceda, que en agosto de 2018 presentaron 17 estudiantes y profesoras de la Universidad de Guanajuato en contra de él y otros cinco profesores. La foto que acompaña este post es de algunas de esas mujeres. Y sí, les creo a esas 17 mujeres, porque mi feminismo tampoco es selectivo».

Mónica Baró entiende que todos cometemos errores, lo cual significa que el Dr. Armando Chaguaceda —de cuyos trabajos «académicos» se sirve la mitad de los gusanos para linchar a la Revolución— sólo cometió un error cuando dijo a más de 10 mujeres mexicanas: «se acuestan conmigo o las boto pa’l carajo del alto centro de estudios».

Armando Chaguaceda, académico contrarrevolucionario.

Y agrega: «en agosto de 2018, cuando todavía no había ni datos móviles en Cuba, yo no me enteré de esas denuncias. Creo que ningún medio cubano, ni estatal ni independiente, las cubrió».

Existían los medios para saber

Pero Mónica Baró no necesita del buen servicio de los Agentes de Etecsa para explorar las redes. Mucho antes de que ocurriera el escándalo con el sabiondo de la gusanera Armando Chaguaceda, ella (así lo reconoció en una directa) recibía abultados financiamientos de Open Society Foundation a través del propio El Estornudo, de Carlos Manuel Álvarez, quien la maltrató y amenazó públicamente por la indiscreción.

Pero no solo pudo enterarse a través de los principales diarios mexicanos que dieron amplia cobertura al escándalo. Mónica ha participado en no pocas directas y proyectos enemigos junto al acosador Chaguaceda, y acompañada de otros compinches como Aylín Torres Santana y su esposo Julio César Guanche, radicados en Ecuador. La Sandra Álvarez Ramírez en su blog «NEDgra Anticubana Eligió Ser» tampoco le colaboró supuestamente acerca del referido caso. No hablamos de dos personas que estén alejadas en sus actividades como lo están en la geografía: Chaguaceda y Mónica se conocen bien, y comparten proyectos y pesadillas.

Mónica Baró tuvo muchos modos de saber de las acusaciones a Chaguaceda
Los principales medios mexicanos cubrieron ampliamente el escándalo.

Y esto no termina aquí, en pocas horas traigo al tercio táctico de mi «Pequeña internacional», como cariñosamente llamo a mis camaradas y seguidores de Karlito Marx. Página Oficial., en Facebook, y este blog, para demostrarte que no somos un perfil falso, como insolentemente nos llamas, sino una Legión que, como el fantasma del manifiesto, recorre las calles de Miami y Madrid, tu madriguera.

Lárguense de las redes, que en unas horas no voy a dejar títeres o marionetas con cabeza. Y tú, Siro, prepárate, que voy a recorrer tu destartalado apartamento de las afueras de Miami.

Seguimos hermas.

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