Yunior Garcia cena con Cuesta Morua y Laura Tedesco

Yunior García Aguilera ha puesto como modelos de análisis los sucesos de Rumania y de la Plaza de Tiananmén. La primera resultó una transición exitosa gracias a la traición de un grupito de generales y de miembros del partido; la segunda, trunca, a pesar del apoyo occidental y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) a los movimientos liberales en China. En la actualidad, este proceso de injerencia continúa mediante el financiamiento de Soros a los manifestantes antichinos hongkoneses.

La Rumania de Ceaucescu más allá de la propaganda occidental

Para Yunior García, Cuba debe seguir la senda de Rumania en 1989. Sin embargo, en ese país aún se recuerda el legado de Ceaucescu, quien fue el único gobernante capaz de sacar de la miseria a un alto porcentaje de la población. También, logró seguir un rumbo político internacional independiente de Moscú y de Occidente.

Recordemos que Rumania fue el único país de Europa Socialista que se opuso a la entrada de los tanques soviéticos a Praga en 1968. No obstante, la traición, la mano de la CIA y el mercenarismo esbirro de unos cuantos condujeron a que se realizara un juicio sin garantías. Este culminó con el fusilamiento in situ de Nicolae y Elena Ceaucescu bajo una brutal ráfaga de fusiles AKM, que la televisión transmitió.

Hoy, oponentes y comunistas anhelan el país estable de los años socialistas, cuando se entregaba casas gratis a los campesinos y obreros en Rumania. En ese tiempo, se otorgaba becas en universidades de prestigio. También, decenas de artistas y miles de obreros participaban en los grandes espectáculos que se realizaba. Entonces, el petróleo, riqueza del país, se destinaba al crecimiento industrial a paso acelerado.

El discurso de Yunior García y la narrativa simplista de Eliécer Ávila

Casualmente, Eliécer Ávila en una directa de esta semana se refería al final que él prefiere para lo que llama “dictadura”. Según el youtuber, los militares debían disparar a los dirigentes en un acto de desacato y luego salir a la calle a estrechar la mano al pueblo. En esta narrativa maniquea, Tiananmén es supuestamente el modelo que propone el “régimen”, el de los tanques en la calle, el del día de la defensa como supuesta jornada para “reprimir”. Rumania es, en cambio, el modelo de Yunior y del grupo Archipiélago.

Esta visión simplista de la política, obtusa y carente de referencias concretas, obvia que en este país somos millones los que seguimos la idea socialista y defendemos el proyecto de construir una Cuba “con todos y para el bien de todos” —exceptuando aquellos funcionales a intereses yankee.

Discursos articulados con Yunior García tienen un carácter golpista

Las redes sociales llevan a algunos a confundir los anhelos con realidades. Se apuesta por una incorporación de los militares cubanos a las convocatorias, a la vez que varios miembros en el grupo Archipiélago reconocen que una marcha no “tumbará al régimen”.

En estas pretensiones, se evidencia la puesta en práctica del contenido que recibió Yunior García en los talleres sobre el papel de las fuerzas armadas en una transición. No estuvo solo en estos eventos, sino que participaron junto a él varios miembros de la mal llamada disidencia cubana, como el mercenario Manuel Cuesta Morúa, comprado desde el 2014 por la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés).

Eliecer Avila sirve a la agenda golpista desde su programa en Youtube
Elécer Ávila habla a los militares cubanos en una directa

Eliécer lo dijo en su directa: la clave está en desmovilizar las tropas, captar a miembros de la policía; hacerles ver que la revolución no existe, que los hace miserables. En definitiva, persuadirlos de que las fuentes de las propuestas son el pueblo y sus anhelos, mientras tergiversan los hechos y ocultan la realidad, que es mucho más compleja.

El objetivo de la deshonestidad informativa es implantar un modelo neoliberal

La política, sin embargo, requiere de análisis desde varios ángulos que no dejen de lado detalles y datos ilustrativos (los cuales explican el posicionamiento de esta disidencia que quiere mostrarse como de nuevo tipo).

Contrario a este principio de honestidad intelectual, el trabajo de guerra cultural ha apuntado a la erosión del consenso social y a la desmovilización revolucionaria. Lo ha hecho, entre otras tácticas, a través de la apropiación engañosa de discursos progresistas, mediante la banalización del análisis, el bombardeo de propaganda y el uso de diversas estrategias de marketing para diseminar la campaña desinformativa.

El objetivo es vaciar de contenido a la revolución e importar los escenarios ensayados en Europa del Este a finales de la década de los años ochentas del siglo pasado: las Revueltas de Colores. Estos experimentos sociales han conducido, sin excepción, a sociedades neoliberales.

Yunior García fue instruido en un taller sobre el papel de las fuerzas armadas en un proceso de transición en Cuba
Yunior García en el taller «Diálogos sobre Cuba» en Madrid, 2019.

Yunior ha sido la esperada pieza del tablero, el alfil que faltaba para concretar una jugada ya pensada desde antes. ¡Y él se cree auténtico y único! Sin dudas, las ambiciones personales y el ego desmedido han dañado psicológicamente a una parte de las personas que se implican en estos procesos. Debido a ello, no son incapaces de analizar sin prejuicios hacia dónde conducirá la implantación del neoliberalismo en Cuba.

Yunior García es garante de la violencia y el acoso hacia el pueblo cubano

En «Karlito Marx Página Oficial», hemos expuesto detalles del devenir de este proceso que pretende desmontar a la Revolución con un solo fin: el cambio de sistema. La comunión de intereses entre la derecha rancia y batistiana con Yunior y sus supuestos seguidores pacíficos es evidente. La revelación de hechos que demuestran esta connivencia horrenda prosigue. No obstante, sabemos que Yunior no se retractará ni dará marcha atrás a las acciones que hoy protagoniza.

En esta lamentable situación, él es su peor enemigo, al declararse servidor y sostén de la post verdad histórica, así como garante del acoso y la violencia hacia un pueblo por parte de los poderosos.

Laura Tedesco y Rut Diamint: la conexión académica con el golpe “blando”

En septiembre de 2019, Yunior García asistió al taller “Diálogos de Cuba” en la universidad Saint Louis, en Madrid, España. Este taller se desarrolló en el contexto de un proyecto de investigación titulado «Tiempo de Cambios en Cuba», que impulsaron las académicas Laura Tedesco y Ruth Diamint. Dicho programa fue actualizado tres meses antes de que se impartiera el taller en la mencionada universidad madrileña, donde Laura ejerce como profesora. Antes, tuvo lugar la edición “Diálogos sobre Cuba” de 2018, en la universidad Torcuato Di Tella, en Argentina, a la que asistieron Yunior García y Manuel Cuesta Morúa.

En la actualización del proyecto, en 2019, podemos leer cómo definieron las profesoras Ruth Diamint y Laura Tedesco  la “misión” de este “trabajo investigativo”:

1. Dar continuidad al estudio sobre las FAR, tanto por medio de entrevistas, análisis de la información circulante, y contactos por mail.

2. Facilitar adecuadamente a los activistas (disidentes) nuevos escenarios y posibles aliados a futuro.

3. Cooperar con otros actores para generar actividades que les permitan vincularse con miembros y ex miembros de las FAR abiertos a los procesos de cambio políticos, e incentivar a los actores de la sociedad civil para que difundan estos conocimientos y actividades sobre las FAR.

Los fundamentos de este proyecto y sus objetivos asumen como punto de partida que las fuerzas armadas cubanas «no son un ejército preparado para combatir, sino un conglomerado económico que sostiene el modelo productivo de la revolución y que son visualizadas como un frente de defensa del régimen».

labor académica de profesoras extranjeras apoya el golpe blando en Cuba
Misión del proyecto «Tiempo de cambios en Cuba», de Rut Diamint y Laura Tedesco

Por tanto, el plan “Tiempo de cambios y el nuevo rol de las fuerzas armadas en Cuba” queda desenmascarado como un intento de Revolución de Color y Yunior García Aguilera como uno de los actores escogidos por el entramado subversivo yankee.

Todo está dicho.

Un comentario en «La Habana no es Bucarest ni Tiananmén»

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