respuesta camaradas lectores

Hemos dicho que daríamos una respuesta a nuestros camaradas y lectores sobre los emplazamientos de las últimas horas generados por nuestra postura de defensa de las instituciones frente a calumnias; contra el linchamiento a compañeros revolucionarios, y el intento por legitimar a elementos de la contrarrevolución como neocomunistas. Es válido aclarar que esta página ha sido tildada de homófoba, racista y linchadora fundamentalmente por dos emplazadores, sin que aporten ni una prueba acerca de esas graves acusaciones. Peor aún, se recibieron amenazas basadas en relaciones personales e influencias, sin que mediara el recato, la decencia o el respeto hacia esas propias personas o autoridades.

Dicho lo anterior, dejamos claros los siguientes puntos:

1.

No atacamos a nadie ni por su sexo, preferencia sexual o color de piel; todo lo contrario. En tres años de activismo, esta página se ha dedicado a defender a mujeres que eran linchadas sistemáticamente por elementos de la contrarrevolución. Para nadie es un secreto la efectividad lograda en cuanto a silenciar las campañas de odio que instrumentalizan las causas de género y antirracista contra el socialismo cubano. En esta tarea, jamás contamos, por cierto, con la ayuda o la camaradería de esos que hoy utilizan los peores epítetos. Al contrario, debimos enfrentar cada enemigo desde el activismo más fiero, a costa de amenazas reales.

2.

Nos escandaliza cómo, para silenciarnos, se hace tábula rasa de las graves acusaciones hacia personas valiosas e instituciones imprescindibles como la Juventud Comunista, a la cual, por mucho que ahora digan que se trataba de críticas constructivas, le endilgaron epítetos parecidos a los que ahora intentan, sin pruebas, imponernos a nosotros. Nos llena de indignación que cierto sector quiera usar como armas de cancelación los discursos de género y de raza, más aún en contra de compañeros, de amigos, de colegas que simplemente tienen otro pensamiento y accionar. Creemos en la crítica justa, pero no en la descalificación. Sostenemos que la honra no es un hecho ya dado, sino que hay que ganarla día a día con una obra, no con amenazas, coacciones y uso de cargos, títulos y «poderes influyentes». Esas acciones no corresponden a la naturaleza de un verdadero revolucionario.

3.

Es sabido que quienes nos emplazan usaron en la publicación de marras linchamientos contra otros compañeros. Con anterioridad, se prodigaron epítetos que van desde ridiculizaciones por el físico, con palabras como “chea”, hasta descalificaciones como “vete para la p… por ahí para allá, que tú no sabes…”. ¿Son estas las críticas constructivas, es ese el diálogo profundo y comprometido que nos imponen nuestros emplazadores? ¿Por qué se niegan a reconocer sus errores e intentan coaccionar a esta página mediante la fuerza y el uso de amenazas, cuando lo correcto es entablar un puente de justeza y reconocimiento de las equivocaciones?

4.

Existe un doble rasero en la forma en que se califica a esta página como linchadora tras ver nuestra preocupación en torno a las declaraciones sobre la Juventud Comunista. Quien no lo quiera ver está ciego o nunca ha valorado nuestra labor en las redes sociales, y nos cree infantes o tontos que no sabemos lo que decimos. No subestimen.

5.

No es nuestra intención hacer pública esta polémica, pero ya que cerraron los comentarios en el muro de marras; ya que agredieron verbalmente a compañeros que allí fueron a debatir; ya que vienen hasta aquí no a hablar sino a decir que pueden aplastarnos con sus conexiones personales: ¿nos dejaron otra alternativa para exponer nuestras preocupaciones? ¿Acaso hay que seguir permitiendo lo que no se puede permitir, dado que, a todas luces, no se trata de crítica a las instituciones, sino de ofensa sin elementos probatorios?

6.

Exponer los “errores” de la Juventud en las redes fue un gravísimo gesto que hizo público un debate que descalifica a una organización. Curiosamente, esos mismos que expusieron un perfil tan nefasto y mendaz ahora nos acusan de que hemos hecho público un debate entre revolucionarios y que eso daña la causa. Por favor, dejen el doble rasero.

7.

Sobre la figura del contrarrevolucionario en cuestión no nos han dicho nada. ¿También eso lo van a justificar? ¿Es parte de la crítica constructiva y del compromiso profundo? ¿Cómo se entiende la presencia y validación de un hombre reconocido como opositor por los yanquis y el ataque público y sin pruebas hacia la Juventud?

8.

No somos nosotros quienes linchamos. Llevamos tres años de activismo y hemos hecho referencia exactamente a 75 contrarrevolucionarios. Nos preciamos de haber ganado batallas y contribuido a que las redes sean un entorno más seguro para quienes amamos nuestra revolución. Más bien hemos sido enemigos del linchamiento y nos hemos enfrentado a los linchadores hasta prácticamente erradicar a los más furibundos y cínicos como Siro Cuartel y otros vinculados a la agenda de George Soros; sin un «Me gusta» o un comentario de los que hoy nos denostan.

9.

A las amenazas y apelaciones al valor personal les decimos que no publicaremos un álbum de capturas sobre sus bravuconerías baratas, solariegas y de comparsas. Nuestras exhortaciones son que las viertan en los sitios contrarrevolucionarios, de posiciones fascistas, donde verdaderamente pudieran tener algún impacto de intimidación ja ja ja.

Cualquier punto de esta declaración no es absoluto y está sujeto al debate respetuoso. No es nuestra intención dividir. Incluso, aceptamos realizar esta discusión en privado y renunciar al ejercicio de la exposición.

Seguimos.

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